jueves, 3 de mayo de 2012
Violencia o erotismo
Si la lengua no es erótica pero su materia sí, ¡qué violencia! Esa sí que duele. Porque una lengua seca que habla de lascivia ejerce a contrapelo su contraste y vuelve su materia carne putrefacta, carne que no duele, ni lastima, ni siente suerte alguna de placer. Es carne quirúrgica, cortada con lenguas de tijera. Y sobre un asfalto sin afán está tendida, sin arder, sin calor, sin moverse.
La lengua podrá cortajearse en su búsqueda violenta de placer, pero seguirá la senda del goce, si palpa. Sin embargo, un ascético lenguaje no puede tocar el placer de la carne ni tampoco su dolor. Esa frígida verborragia que utiliza la materia erótica como un experimento, esa sí que duele, tan instrumental.
Entre el placer y el dolor, en las aristas, en los bordes, surfea la lengua ambigua, coqueteando con los lados que se tocan para ser. Poética y escurridiza, objeto de deseo, pura tentación, huye para que tras ella corramos deletreando cada sílaba, líquida, cada letra en el papel que se dilata. Palabra ungüento que fricciona la piel y las heridas, que dibuja cicatrices en su flameante, en su intrépido viaje por los poros, receptivos y calientes.
Pero una lengua fría que no palpa, que no toca, que analiza y determina, es violenta, no se atiene a su materia, contra ella acciona, de su tentación se guarda y es así como lastima. Lastima sin un ápice de amor. Prefiero el dolor estrellado, prefiero puntas de metal latente que lentamente hincan sus colmillos en la sangre. Prefiero que frote hasta arder y no que no toque, que no duela, que no arda entre los dedos del ácido placer.
(Este texto fue leído en la Feria del libro el 1 de mayo de 2012 en el diálogo de escritores latinoamericanos acerca de "Violencia y erotismo", moderado por Daniel Link.)
viernes, 16 de marzo de 2012
Oh, qué ganas de escribir un poema
A través de mí
Hacer de canal vertebrado para que chorree
La visceral enseñanza
Que se vierta, que esta ansia se revierta y se convierta
En chorro, inclinación, sustancia
Caldo, germen,
Oh que esta ansia anide entre letritas
Que me coja el señor de las palabras
Que me lacte la madama de parole
Que se infle la lengua toca todo
Que lama, lama, lama
A bocados la boca acapara
Y lanza, lanza, lanza perfumi
Un perfumi del placer o del dolor pero lanza, lanza
Lanza perfumi, por favor
Querubines, hola, me están escuchando
Ahí están? Que sí!
Querubines queridos
Revolotéenme! Alóndrenme!
Gírenme a sus anchas nomás!
No se anden con chiquitas que éstas vuelan
Mayúsculas! Y prontas!
Se les sacude el lomo?
Se les aletea el capot?
Apresúrense, queridas ninfas desfachatadas
Oh, no temamos, tengamos, tengámoslo
Todo! Un ratito, un ratito, un puntito, un ratito
Tengámoslo todo
A pedir de boca
Una pera llega a mí
hasta ser amarilla y blanca
carne jugosa
le hago una reverencia
con cada mordisco
despacio
para recordar
que no es sólo producto del cultivo
del interés económico
o del trabajo de seres que tal vez
con sus manos recogieron una a una
estas pompas de dulzor
esta pera que a mí llega
es fruto de la vida
que la instó a seguir creciendo
más allá de la flor
sin temer, sin dudar
hasta ser fruta
madura recompensa
qué suerte que no la olvidé en la heladera
que no se puso fea
todo ocurrió a tiempo
mastico agradecida
entera la disfruto
no pienso en otra cosa
entrego mi conjunto de papilas
mi tiempo de morder y de tragar
mi tiempo de comer
ahora
conozco el sabor de dios
Segunda floración de los jacarandás
como copones llenos
algunas puntas de ramas
chorrean color luminoso
es el lila del cielo
A la mañana me asomo
saludo al nuevo día y ahí están
Unos gordos abejorros
trabajan desde temprano
abrevan, hurgan
con sus cuerpos oscuros
entre pétalos tan leves…
Sobre la vereda,
pocas flores caídas
y arriba, en la copa del árbol
más frescura florece en las ramas,
aún da luz el verano
color jacarandá
Yuyos que vienen con la rúcula
y aprendiste a meditar cerrando los ojos frente al mar
confiaste y viste el color de tu relleno
luz rosa fluorescente
a veces se te va la mano
y cuando ves los bichos que crecen en el agua de una planta
en vez de rechazo te viene una oleada de ternura y pensás
qué maravilla, ¿esto de dónde salió?
ves vida brotando en todas partes
las bocinas de los autos son
un coro que sintoniza un om gigante
por eso, cuando en vez de admiración expansiva
todo se vacía como una pileta abandonada
los yuyos te parecen signos raros
y quisieras deshacerte de golpe
de esa incómoda desazón que para colmo
no tiene nada que ver con el día radiante
que no logra consolarte
sino que muestra con todo su sol
tu sequía de emociones alentadoras
¿qué hacer, vida mía?
que los ángeles me guíen
entro en mi modo tristón
hundo mis manos en ese barro
en vez de sentir asco
acaricio el dolor sin pena, con paciencia
y no espero que se vaya
simplemente me quedo ahí
dejando que llore lo que late lento
lo que trae la caída y pierde impulso
tal vez
en un rato
se exprima la incomodidad y un grillo
revierta todo
cantando más allá de la tristeza
miércoles, 14 de diciembre de 2011
confiemos en el río
no tocar ni una palabra
dejar que la luz de la tarde se extienda
sobre esta levísima tristeza
*
veo las líneas que te llevan de vuelta a tu ciudad
imagino curvas de espuma refrescante para tu cuerpo
un crisantemo líquido donde olvidarte de todo
un abrigo tan despejado que el cielo te bendice, querida
*
pero una preocupación nos sobrevuela
la inquietud de no poder decir
una palabra
que no sea
extraña
*
habitamos la armonía sin intención
tendidas y flotantes
vos encima de mí
en una colchoneta inflada con el aire de las dos
encontramos el punto
había que morder para que el aliento penetrara y así al fin
*
no querías entrar al agua
no te sacabas la ropa pero, te caíste?
y ya no hubo duda ni desconfianza
no había más que risa, calma refrescada
*
conocimos el equilibrio
vino justo cuando dejamos de reír, laxas a la deriva
la temperatura del viento nos empujó sobre el agua
inclinada, hacia dónde?
hacia allá
adonde va la marea, un susurro de besos y ramas de sauce
*
a la noche yo lloraba,
vos no podías llorar
abrí círculos en tu pecho
para sacarte la electricidad
*
dormidas dibujamos
ríos en la almohada
lenguas se cincelan
rulos en la cama
*
por qué tardé tanto en poner estas lucecitas?
por vos permití la luz de la alegría
que acompaña la tristeza
hasta que se va
por donde la marea,
frente fresca
del agua que nos lleva
*
vamos juntas por el río a mediodía
ojos cerrados
llenos de cielo
un día de viento de verano
sobre el agua
puro equilibrio
el río traza las líneas de nuestro amor
agua serena
blancura silenciosa
quietas
volcadas al reino del río
el viento nos conduce
una ola de agua lenta
confía, querida
estamos en el mismo universo
y tu boca, en la mía
fiesta en la tierra
vos escribís una, yo la otra y así
va a ser una línea, sin espacios en el medio
vamos a seguirla como un suspiro largo
realizado por un coro de niños obedientes pero felices
ahora ya pusimos unas palabras
¿sentís que estamos yendo por ese camino?
la raya de hormigas que no paran
no voy a apurarme, seguiré tu ritmo, más sabio que el mío
si me das la mano y continuamos respirando así
empieza a pasar lo que vos querías
suelta de globos de helio for you and me
y para los demás también, ¿por qué no?
total, por un instante nos miramos en la multitud
y recreamos, alma plena, cualquier amor del mundo
adentro de esta cajita que guarda un pequeño sobre
escondido en el murmullo de las grandes ciudades
como antiguos trenes o carretones
que se mueven por extensos desiertos
¿oís?, algo las escala como paredes santas
las hormigas recorren sin saberlo un infinito
ensayamos una sola proeza, una vez, una voz
el plateado de los globos que con amor inflamos
refleja la tierra desde un par de años luz
vestida de fiesta para la ocasión, ¿qué te parece?
sábado, 5 de diciembre de 2009
NUEVO LIBRO
ya no quiero
otro beso
de despedida
el dj dejó de tocar
el sol salió
allá en algún lugar
acá llueve sin cesar
ya no quiero
otra canción de amanecer nublado
otra salida hacia la melancholy beach
el dj subió al taxi con su enorme paquete de discos
una novia en cada puerto
para él tocar es posponer
todas las dudas, bailar
ya no quiero hacer un show de borracha
que llora en la pista
no estoy para sonrisas
para el vip
ya no quiero bajar la persiana
tener insomnio a las diez de la mañana
quiero un largo día de sol
escuchar a la gente
y olvidarme de mí
Veraneo árboles
el beso era un fusil de chocolate
con que ahuyentábamos como lobos los malos sueños
fundidos en miel, aullidos y caballos
poblamos con flechas la constelación Centauro
hicimos flamear banderas de luz y leche
y cuando el oro oscuro de la noche quiso dormirnos
huimos a las piedras del bosque y comimos árbol
ahora somos corteza de pino agudo
extendiendo su capa de filos verdes
en silencioso y lento devenir
Despertar en un papel volando
tenía las manos llenas de arena caliente
estuve mucho tiempo quieta al sol
esperando tomar agua adentro de tu boca
la temperatura del mar se abría y lo compartimos
un corazón de terciopelo
exquisito y rápido, transparente,
sin pensar escribo tu nombre entre las nubes
y mis palabras favoritas:
viento, viajar, volver a vernos
Única palabra
Nunca hemos tocado nada con nuestras invisibles manos
Estás quieto en la cima del hielo, tus ojos cerrados
Tiendo mi escotado anzuelo hacia vos
Pero el agua te arrastra abajo
al fervor de una cascada donde estaríamos mejor
si nos hubiera hecho un dios de piedra, perdedor
era la última palabra que tenía para hacerlo y terminó
El show no puede continuar
mi jueguito terminó exponiendo la torpeza
con lazos de amor desgreñados
no puedo seguir bailando sobre una mesa de vidrio rota
ustedes sólo quieren líneas rectas hacia la angustia
falsa tibieza que no puede acoger
dejo que se escurran entre mis dedos
niebla y peligro, caen las vértebras de la admiración
ya no es una audacia divertida
merezco una categoría estúpida para esta ignorancia
de querer comprar amor con sexy debilidad
Sobre escudos…
las remotas lágrimas del tiempo se desparraman
entre volutas alzamos las negras manos buscando el perdón,
un amuleto contra la falta de entusiasmo
gritamos y después, de regreso por el camino de la vergüenza
nos vamos olvidando del deseo
mientras sobreviene la mansa, triste tranquilidad
Solo, para mí
Las veíamos desde la siesta con tul y moscas
En cada lugar escondíamos un beso de ojos cerrados
Las olas llenaban al muelle con bruma
Qué dulce era tu boca en la mía
Me decías muchos chistes, hasta hacerme doler
Veíamos los barcos girar sobre el horizonte, deshacer esa cinta como un final para el calor
La carne se cocinaba inquietante a la noche
Nos íbamos de excursión hasta la luna, veíamos prenderse esos fuegos en la astuta oscuridad
Era como no saber nuestros nombres y soñar lo mismo
Vos me acunabas sin mentir pero después no te reconocí más
Todavía quedan las marcas blancas atadas al vidrio de la mesa que casi no miraste
Y cuando te veo cantando en internet me toco los labios con un signo de pregunta hastiado, puntiagudo
¿Por qué herviste aceite y le echaste gotas que salpicaron en mi cara?
Oíamos los autos, nos poníamos tapones con la tele prendida en una película que nos advertía todo lo que iba a pasar
Pero nos quedábamos dormidos, vos seguías escribiendo palabras en mis sueños
Ésa era la pura verdad, el metal
No podía enojarme, juntabas pedacitos de una copa mientras yo me entendía perfecto por teléfono con alguien
Querías que terminara de hablar y después quisiste que nunca más te dijera que me amás
Ni siquiera los pájaros se asustan de mí, me saben suave
Pero a vos te espantó que llenara mi bañadera de agua y bombachas como presentación
¿Querés que te diga lo que anuncian estas cartas?
Corrijo mis palabras con silencio como si te llamara
Estás quieto viendo cómo cambian ese cartel luminoso de una chica que decías que era yo
¡Qué crueldad la de esos obreros para liquidar nuestra enfermedad!
¿Ya lo sabíamos?
No te mires más al espejo, sólo sos hermoso para mí.
Perdido
mientras desenvolvíamos nuestras momias sobre un escenario apagado
deseábamos no oír el rumor, la pesadilla invernal
que las nubes incisivas estrujaban contra el cielo de raso,
y las enredaderas crecían como mandíbulas para un encierro
mora el estrépito de la tormenta sobre la fragilidad, sobre la quietud
de nuestros sexos en el leve movimiento de los años
¡cómo nos regodeábamos en la codicia escarlata de besos que no sabemos a quién dar!
¿cómo esmerarnos ya por leer la partitura que otras lenguas dictan?
nuevamente en desorden encontramos la casa
pero no tendríamos fuerza para regresar cada cosa a su lugar
con los pies reconocemos papeles quebrados
una traducción comenzada y pronto abandonada
para explicarle a alguien que el amor se parece menos y menos
a aquello que solíamos llamar así
sin embargo, las tristes flores perfuman esta tarde fría con su daltónico color
mientras con lentitud procuramos hallar los diccionarios que antes nos servían para hablar
Argot infinito
quedaban para arriba y para abajo, dibujadas con descaro sobre la alfombra
La primera vez después del invierno con las ventanas abiertas todo el día
Desparramadas de mil maneras diferentes las notas con un ritmo de luces de rigor fractal
El horizonte imparte su lección de argot después del atardecer
Lo que inventamos: un juego infinito, vos pedías
reconocer cómo unos ritmos se creaban sin lógica
así como –habíamos pensado a la tarde– no se puede –o casi– ver abrirse una flor
un juego:
Una lupa para ver los pelitos amarillos, un lunar y el sol todo el tiempo del mundo
Hoy el rubor en la piel brotó del verano con la flor de un ciruelo
Fuimos por una escalera color celeste subiendo entre las nubes hasta alcanzar lo que sonreía a través de nosotras, maría
Inventamos un ritual con naranjas, le poníamos el gajo a la otra en la boca pero antes
Los hacíamos besarse y vos te alegrabas de no estar sufriendo, yo también
tenía que darme cuenta, sufrir no vale la pena, me lo tenías que recordar
reírnos y olvidar el sabor adictivo que le veníamos agarrando
Pasemos tardes así, maría, tardes en la vida donde todo el tiempo la parte del beso
A lo sumo lo más leve de que seamos capaces, el resto
suelto en el pasar de horas mantas de luz por la tarde y al final
flotando cerca de nuestro campamento
el ciruelo refulgiendo una terraza de cielo
y el viento entró en la música, la llenó de aire
nuestra blanda tarde juntas doloridas tan alegremente de infinito argot
Venado herido
en el manantial del bosque
Georg Trakl
En un azul espeso se pierde el hotel de un solo cuarto donde desesperamos y desaparecemos
La sombra del abrazo resplandece una vez más, morada y líquida
Llena las vías vacías entre lazos verde oscuridad y árboles delicadamente inquietos ante el abismo del anochecer
Inmensa caída, frágil lentitud hacia la nada adormecida, paso, pausa, paso...
Brilla el pájaro de la noche en tu espalda cristalina, puedo acariciarla en sueños, lamer la letal cocaína derramada
En una flor jamás moribunda, pétalos erectos hacia la hermética fronda
Dobla en tu fauce lunar un regusto, la lengua de sorella, una medalla caída sobre tu sien celeste
La nieve duele un poco más, beso dulce que sangra, herido venado de rosadas venas
Sangra, hasta la última hora del día florecen perfumados velos de diamante negro
Y al río se alejan resonantes las campanillas que antes te guiaban en la noche cargada de caballos en racimos agotados
miércoles, 20 de junio de 2007
Joyel

Prontas al cordel de nácar saltaron unas perlitas. Frecuentaba el sol la mañana, su látex emperifollado de luminarias en amarillo belga daba de latigazos en los culitos joya. Al piletón de aguamar y ópalo bendito la concha abierta desprendía uno a uno sus perlones blanco-selva y sus patinetas de savia. Leche con flemitas celeste, ojos de pez y caracoles vivos hacían de ensalada para el apetito cíclico de un poder liviano, animal. Los perfiles dorados de los hipocampos dábanle complacencia a ese monstruo de mar. Pero sufría y su dolor saciábase sólo fregando el esplendor del cielo con un guascazo de potro gigantón. Pluviales meteoritos de semen coagulado parten las paredes de vidrio negro, ¡nacen las estrellas!
Tacos clavados en el biombo

septiembre es la ropa de esta tarde
sangran las puntillas
había silencio en su ojo
dejo lo ferviente
cuelgo los tacos y los collares al borde del probador
la casa a oscuras medianoche
sentados en las butacas la novia, la amiga, el novio
detrás del biombo penan las cortinas
y ven una película de suspenso…
.
Natalicio de Uvana

Dos pájaros yacían en la punta de una pluma negra
El paisaje los devoraba a lo largo del lento desliz el tiempo sobre una taja de plátano
Envoltorio en ojos Fauno
Los hijos de los pájaros atracaban por el horizonte, motor de noches en el pico
Un amigo dormía al patio sobre un sillón terraza
Las estrellas caían suavemente como pecas de rubio sobre su cara ensueños
y la música dormía en el aire llenándose de él
Subían de un golpe montañarrusa al tope negro del infinito
el cielo nocturno comienza a derretir sus capas en mínimas densidades sonoras
“un aspecto, palabras, control, débil de caos”
Dios come un flan de humana fresca tierna dorada negra de diecisiesta a la hora del pluin sueño
Solar
Uvana nace en la espuma del turquesa cruda cuando amanece en el universo
dejan natalidad de uvas en el pelo de rosa lila
que era la madre
ahora no hay madre ni hija sino luz natal
hálitos y lágrimas exhalándose como flores de amor en cresta
el encaje plumario hace souvenir, llena de panaderos el viento terrestre
Al natalicio milésimo vuelve a desprenderse tuyo en la venida del amor en punta
del este arribar
Solar es
con voces ámbar
Uvana
El viento solar como clima del tiempo.
Las furcias del sol en ráfagas calientes
que pasan volando por círculos amplios,
Halo Solar
fuego que baila
incendio en la Galaxia
Uvana
latiendo en el flan de humana da su alimento celeste en almíbar al dios solar
Al trote ese cabello halley adopta las estrellas de paso
colonia turquí en invasión de gracia.
Uvana recorre el aura del oropel con cúmulo estelar en la boca, cada vez más abundante
lo inofensivo ya transforma su líquido en seducción como la espera cercana de un beso, lo desbordante
criando hijos sanos humanos
Uvana primogénita hoy
nace
La Fuente de Kinotos bajo Nube de Venus
se esconde
da la dicha
La fuente de damascos borborita
El color damasco
El color ciruela
El color uva
El color pelo
y un aroma de nardos encimados sobre antiguos libros, ajados, con ruedas de azúcar en la frente de tapa
el vuelo y el jugo de una fruta fugaz en su viaje del árbol a tierra
la guinda haciéndose pasar por piña, Analectas Analectas
Amor Natal
teatro y fiesta
Uvana disfrazada de
naciendo
Los bebés perfume se introducen en el agua amniótica del verde como licor seminal adentro del
óvulo
pleno
leche de uvas blancas para Uvana
plexo )red) alga
.
Lo Inlácteo

Una mañana entera entre los naranjales del bosque.
En la alameda marabiliosa espejos de hiel te convidan.
Granizo ajazminado esquía sobre la fauna congel.
Remolino de arácnidos en la entrepierna, echo un vistazo, la miel es negra.
A la pastizala le agradan mis maneras de ser de liana,
“Fluxión para dos”, ordenamos.
Tris, barquillos, leche,
más fruta escarchada, todo tu confite.
Lámparas lunares fríen el éter,
quedamos varadas en la nada.
¡Qué esperabas!
Seis puntadas al invierno y ya veraneo.
Las playas enormes, la inocencia perdida,
de fondo un pirineo o dos.
Los machitos lucen descorchados al borde del agua.
Festejo su chapoteo, tiro al blanco.
Entre un maravedí y otro, la ola blanca, yo.
La pax somnífera de estos mediodías al curry
ni aquel enorme mamelón de narcotibieza podrán conmigo.
Soy la monstrua
Soy la abuela de las aves occisas
Soy la fucsia contra la que se estrella el alba
Soy tu lágrima incandescente
Soy el meridiano del vacío
Soy menhir vahopavor
Soltera universal

I want Paradise
¿mesura o desmesura?
o de algo
crecen plantas a la noche
su fino entrepelo se teje en el negro
y nace verde
por
la mañana es muy dulce
da agua que canta
miel o aire
de naranjas
perfume de jacarandá
la vida es el atrio del cielo
la lluvia de verdor, mi música;
empieza el día, gloria
velos, aves, vuelo
clima de colonia
hala de mí como el agua en sueños,
qué deleite
árboles, licor, relámpagos
si canto más me eyecto
Noncápsula
¡ahí, vive la imagia!
.
Elixir
Molde para confite de palma
fucsia, recién prendido
puntudo
con ganchillos de dulce de noche,
soy miles colgada de él.
La variación perfecta del cactus
en polvo
Tiene un ojo ventrudo
lo abre
es camelia
lo cierra
y la miel de cacto, sí,
viscosa, lenta; ¡Sí!, de lianas
ofidias en rosa y jalde
ciudadana de albercas fabiolas
(…)
El sol, la limonada del día
¿más refresco gladiolar?
¡Qué convite!
El otro minuto lo bailamos en una punta de pie
La boda:
es nuestra la crema enjuague universal
¿hay torta o tutú para las novias?
Cabeza de cactus
la ópera liana
Tucumán
“el tropical tehuantepec”
En el fin de la tarde se activan los verdaderos gladiolos. Con puntillí cosen todo el horizonte vegetal, lo importante es lo rojo.
Tu granate selvático aún, la respuesta de la tormenta, hallar
Orgásmica

soñé con caballos plateados
tenía dieciséis
los años pasaban como luces
era un viaje, un traje universal
tropeles de viento me llevaban al mundo
el pelo me crecía a la velocidad del tiempo
el verde era el más feliz color
relucía en la oscuridad eterna
no alcanzaba nunca la bienvenida
no había otras chicas
pero las estrellas sonreían
los arcos se abrían con destellos de helio
sola al final flotante
plena, orgásmica
no recuerdo qué cantaba
Quatre de plantes

catre de plantas
estoy tirada
la noche está verde
los pimpollos bomba de color
el verano travesía de las cebras
yo parezco guatemala
me dedico a usar sombreros de pelo
¡eres mi fantasía!
sardinas
el invitado intruso
nos acostamos sobre la lona
nos perdemos en balsa por el río
Es de día
nos espanta el sonido de las flores que desean
amarnos

